Necesitar, querer, preferir y poder: La negociación entre PMR y cuidador.

En toda relación entre personas hay situaciones en que no existe solución evidente. Cuando hablamos de relaciones entre PMR's y cuidadores hemos de tener muy claro que el PMR usará con demasiada ligereza los verbos : necesitar, querer y preferir (cuando son tremendamente diferentes) y que el cuidador normalmente no sabrá diferenciar entre poder y querer.

Entonces, si obtenemos un mal uso del verbo por las dos partes, y lo juntamos con dolor, cansancio , depresión y dependencia, acabaremos en un conjunto de situaciones desagradables para todos.

Que es lo que pasa? Que normalmente falta comunicación. El cuidador hará sobreesfuerzos para cosas que realmente no haría falta y reservará energias en cosas que son vitales para el PMR. Con el tiempo cuidador y PMR se conocen y se aprenden mutuamente, pero de mientras hay un periodo de adaptación en que cuesta encontrar una solución a los problemas y en que ambas partes piensan que el otro está intentando fastidiarle (más de una pareja se ha roto precisamente por esto)

En base a mi experiencia he hecho  el siguiente cuadro que espero que os ayude a desencallar situaciones complicadas. Si antes de hacer algo, invertís unos minutos (o segundos) en pensar sobre realmente lo que se está pidiendo y lo que se puede hacer al respecto ganareis en calidad de vida y felicidad tanto el PMR como el cuidador.


PMR
CuidadorNECESITAQUIEREPREFIERE
PUEDEOKOKOK
NO PUEDEBUSCAR AYUDANEGOCIARNO
QUIEREPERFECTO!PERFECTO!OK
NO QUIERESE VA A TENER QUE HACER
NEGOCIAR
NEGOCIAR

Como se entiende este cuadro? Es más sencillo de lo que parece.  El PMR tiene necesidades ( vitales: comer, beber, higiene, etc..), deseos (necesarios para sentirse persona: pasear, viajar, ir a comprar, etc..) y preferencias (necesarios para su propia consciencia y desarrollo individual: color de la vestimenta, tipos de zumo que prefiere, etc...) exactamente como cualquier otra persona. Por su parte el cuidador tiene capacidades ( poder o no poder ) y prioridades ( querer o no querer ).

- Si el cuidador puede hacer lo que el PMR necesita , quiere o prefiere, todo bien, no?
- Si el cuidador quiere hacer lo que el PMR le pide, mejor que mejor, no?

Creo que si todos los problemas del PMR se resolvieran con cosas que el cuidador quiere y/o puede hacer, este post no tendría ningún sentido, y tu no estarías leyendo estas lineas.

- Los problemas vienen cuando alguien necesita y otro no puede. Si lo habláis y realmente es así, el PMR tiene una necesidad vital que el cuidador no puede cumplir, debéis buscar ayuda externa con urgencia. Familia, amigos, empresas de apoyo o lo que fuera, si realmente es una necesidad no satisfecha deberéis buscar la manera de arreglarlo como sea. Si es una preferencia no vital, tendréis que hablarlo pero si realmente el cuidador no puede, tal vez se podría cambiar por otra cosa parecida que si pueda o bien aplazarla para otro momento. El cuidador va a sufrir un desgaste físico y emocional continuo. Si este desgaste es para mejorar claramente la calidad de vida del PMR, perfecto!! pero si apenas va a generar beneficios deberemos tenerlo los dos claros y dejarlo para otro momento.

- Si el PMR quiere algo que el cuidador no quiere o no puede realizar o bien el PMR tiene una preferencia que el cuidador no quiere cumplir (puede resultarle extremadamente desagradable), se tendrá que negociar. Negociar significa que uno de los dos ( o los dos) deberán cambiar su posición.  O bien el cuidador acepta que ha de hacer algo que le resulta  muy molesto o bien el PMR decide si su deseo es más bien una necesidad ( con lo cual el cuidador debería hacerlo o buscar a alguien que lo hiciera ) o bien un capricho ( con lo que el cuidador debería de hacer valer que ciertos caprichos a todo coste no son válidos)

La clave de todo el tema , como siempre, es la comunicación. Puedo explicarte todos los trucos y consejos que se me puedan ocurrir, pero si no hay una actitud abierta y honesta de comunicación y negociación entre PMR y cuidador, perdonad la expresión , pero lo tenéis jodido.

Os pongo un ejemplo inventado para que veáis la diferencia que puede haber en los conflictos simplemente mejorando la comunicación:

Imaginemos que un PMR pide a las 3 de la madrugada a su cuidador un zumo de piña natural.
La primera impresión es que el PMR tiene antojo de zumo, ergo es un capricho, pero cuantas visiones se podrían hacer de este mismo hecho?

Delante de la petición en si:
- Podría ser que el PMR tenga sed y piense que en la nevera haya zumo de piña natural y que sea la bebida más accesible?(y que realmente le sea igual que bebida tomar) 
- Podría ser que la bromelina de la piña le vaya bien la dolencia del PMR y este en medio de un brote de dolor que no ha explicado para no molestar? 
- Podría ser que necesite la bromelina y que le de igual zumo envasado o el natural y que solo pidiera el natural por costumbre?

Como podríamos interpretar la reacción del cuidador?
- Puede ser que le siente mal al cuidador tener que levantarse a las 3 de la madrugada a cortar piña y hacer zumo natural habiendo otras bebidas preparadas?
- Hace realmente falta que sea piña?
- Puede ser que el cuidador vaya muy cansado y no reaccione con su mejor humor a las 3 de la madrugada?

Realmente que es lo que pasa? Que nuestro cerebro a diferentes necesidades puede generar frases idénticas con la creencia que el cerebro del cuidador podrá desenmarañar la información en base a la comunicación no verbal, y el cerebro del cuidador puede que entienda bien el mensaje.. o no. Depende de como interprete el mensaje puede creer que el PMR solo quiere fastidiarle y solo quiere que le sirvan caprichos (cosa, que ya te digo ahora, generalmente es al revés, el PMR va a pedir menos de lo que realmente necesita por que le da rabía depender de los demás y por no molestar), pero este fallo en la comunicación puede generar graves problemas en la relación PMR-cuidador.

Un  hecho muy sencillo tiene muchísimas interpretaciones. La conclusión es simple, tened muy claro por las dos partes cual es el problema real y cual es la solución óptima al problema y de esta manera el PMR se desgastará lo mínimo posible y el cuidador recibirá el máximo beneficio. El truco que a veces es uso es recordarle a mi mujer que las soluciones las busco yo, que ella me diga realmente el problema que tiene cual es. Sino , sufres el peligro de confundir la única solución que encuentra el PMR (que no tiene por que ser la mejor) con el problema en si, cosa que imposibilita encontrar la mejor solución posible (si en vez de decirte el PMR que le duele la pierna te dice que quiere un zumo antiinflamatorio, el cuidador interpretará que tiene sed, no que tiene dolor).

Hablad y negociad, con confianza y sin rollos raros y mejorará vuestra calidad de vida a un nivel que nunca habríais imaginado.

Nos vemos